No hay límites para la creación artística, especialmente si se tienen a la mano los elementos necesarios para dar rienda suelta a la imaginación y elaborar objetos tan hermosos y deslumbrantes, aunque poco prácticos, como este espectacular bikini.

El minúsculo bikini, está realizado nada más y nada menos que con diamantes. Por este motivo es el bikini más caro del mundo, avaluado en 30 millones de dólares. La increible prenda fué diseñada por Susan Rosen en asociación con Steinmetz Diamonds Group. Para su confección se emplearon 150 kilates de diamantes de la más alta calidad, tipo D, libres de marcas para que su brillo resultase lo más espectacular posible, en formas de pera, redondos y uno con corte de esmeralda.

Como para montar semejantes alhajas tenía que emplearse otro material igual de suntuoso, se utilizó el platino que es el metal más costoso, escaso y bello del planeta. El resultado es una prenda exclusiva que se puede adquirir si se tiene suficiente dinero para comprar lo más caro del mundo, y un cuerpo escultural para poder lucirlo.

La fabulosa joya fue exhibida por la bella actriz y modelo norteamericana Molly Sims, para ilustrar el póster principal de la revista Sports Illustrated Swimsuit en el año 2006, y hasta el día de hoy ninguna otra prenda ha podido destronarla del primer lugar como el bikini más caro del mundo.